Planificación, ese amigo que no nos abandona nunca

¿Organizáis vuestras novelas o historias antes de poneros a escribirlas? ¿O sois de los que escribís sin tener nada planeado y después os molestáis en editar? Aunque esto último no es tan mala idea, al final podemos encontrarnos con páginas que no nos entusiasman tanto como al principio. Por esa misma razón, la planificación resulta ser una herramienta muy poderosa que cuenta con una presencia constante en la creación de una novela. ¿Nos ponemos manos a la obra?

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¡Un buen mapa o regleta nunca está de más si queréis escribir una novela!

¡Dando los primeros pasos!

¿Tenéis una historia en mente? ¿Queréis ponerla en funcionamiento? Muchas veces nos “lanzamos a la piscina”, pues visualizamos lo que queremos escribir y no nos paramos a pensar en nada más. Esta fase de entusiasmo, donde nos dejamos llevar por nuestro escritor o escritora interior es divertida, pero podemos llegar a no estar satisfechos con lo que tenemos escrito.

En cuanto a la planificación, existen diversos métodos, como pueden ser las tarjetas de escenas, listas con guiones según los capítulos/escenas o incluso el tablón de corcho del Scrivener, pero todas ellas pueden resumirse en lo mismo: prepararnos para escribir, tanto en la fase de planteamiento, como la de borrador y la de edición.

» Fase de planteamiento

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Hasta Sheldon (The Big Bang Theory) necesita pararse a aclarar sus brillantes ideas antes de lanzarse a la piscina.

Como su nombre bien indica, es el momento donde tenemos el argumento, pero debemos desarrollarlo antes de comenzar a escribir. Esto puede hacerse antes de iniciar la novela/historia o mientras la vamos desarrollando (es muy complicado tenerlo todo claro desde el principio), pero el propósito es que lo hagamos. Por tanto, lo resumiremos en los siguientes puntos:

  1. Realizar un mapa del argumento de la historia: Podéis basaros en el clásico Planteamiento/Nudo/Desenlace, escribiendo lo que consideréis que forma parte de cada una.
  2. Crear una guía del argumento: A raíz del punto anterior, podréis desarrollar capítulos según el ritmo que queráis darle a la historia. Pero eso sí, basándonos en el argumento previamente preparado.
  3. Crear las escenas: Siguiendo al segundo punto, es hora de ir creando las escenas de cada capítulo. Mientras más clara tengáis la separación entre una y otra, ¡mejor!

Por supuesto, esto se trata de la base con la que trabajaremos en nuestra novela. Como podéis imaginaros, no será perfecta, pero la fase de edición es más adelante y al hacer esto (el mapa del argumento, organizar capítulos y sus escenas) nos ahorraremos mucho tiempo.

» Fase de Borrador

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¡Hora de escribir! Recordad que es un borrador así que… ¡nada de autocensurarse!

Aquí es donde vamos a escribir la historia en sí (el montón de páginas que nos costará revisar) basándonos en el planteamiento. Esto nos ayudará no solo a centrarnos en el capítulo/escena que tengamos entre manos, sino que podremos ser más conscientes del desarrollo de la historia y de si todo transcurre como pensábamos en un principio.

Es decir, a veces escribimos un borrador y sabemos cómo debe de ser una escena, lo que debe suceder y quiénes deben aparecer. Sin embargo, esto puede cambiar mientras nos ponemos a ello, averiguando detalles que antes pasamos por alto. Por supuesto, podemos realizar anotaciones para estar al tanto de todo.

» Fase de edición

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Todo escritor se plantea si sobrevivirá a la edición de su novela o de si está sobrevivirá, ¡pero por algo se empieza!

Una vez tengáis el borrador de vuestra historia, y hayáis descansado lo suficiente, es hora de trabajar estas páginas donde hemos invertido tanto tiempo y esfuerzo, pero que aún necesitan cuidados.
Al tener una planificación más o menos prediseñada, esto nos ayuda a mantener el orden y no olvidar el ritmo que teníamos preparado para nuestra historia. El perfeccionismo hace que seamos más exigentes con nosotros mismos y por tanto, realizaremos cambios de todo tipo que en sí son buenos, si lo hacemos con moderación.

Gracias al esqueleto/guión de la historia, tendremos una base que nos acompañará durante el proceso de edición para que no nos perdamos. ¿Existe algún detalle que debió de suceder antes? ¿O un personaje podría aparecer más tarde? En general, contar con todo esto apuntado nos hace la vida más fácil. Imaginad tener que buscar entre todas las páginas para encontrar ese detalle que no recordáis. No sería nada divertido, ¿verdad?

Dicho esto… ¿Vosotros qué métodos utilizáis? ¿Tarjetas? ¿Programas? ¿La clásica libreta de toda la vida?

2 comentarios sobre “Planificación, ese amigo que no nos abandona nunca

  1. Pues hace cosa de un año yo era de las que escribían sin organización ninguna, hasta que lleguó un día en que tuve que abandonar una novela por que ya no tenía por donde cogerla. Desde entonces me organizo, sobre todo lo que hago es separa cada capitulo en escenas y con las fichas de Scrivener las voy moviendo a mi gusto.

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    1. Creo que todos/as en alguna ocasión hemos estado así xD Yo es que veo que mientras más me organizo mejor voy. Además, eso no quita que no pueda ser espontáneo con lo que ande escribiendo 😛

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